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Medidas preventivas para evitar incidentes durante la época de cría de la pardela

Agentes de Medio Ambiente inspeccionan la zona de la autovía de Puerto del Rosario

 

El Cabildo de Fuerteventura, a través de la Consejería de Sostenibilidad Medioambiental, se encuentra en plena campaña de la pardela cenicienta, habiéndose activado desde principios de octubre acciones preventivas de protección y conservación. Esta época es considerada como la más crítica para la especie, por encontrarse amenazada por los depredadores, contaminación lumínica y la caza ilegal. Las pardelas accidentadas aparecen en diferentes tramos del territorio insular.

 

Ante el hallazgo de ejemplares fallecidos en la zona del Barranco de Río Cabras, se ha activado un protocolo específico por parte del Servicio de Medio Ambiente, incluyendo un seguimiento exhaustivo de esta zona.

 

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En lo referente a las obras de instalación de luminarias que se ejecutan actualmente en la zona, el Cabildo de Fuerteventura ha solicitado a la empresa adjudicataria de las labores que proceda al apagado de la iluminación durante la época de cría de esta especie, como medida de precaución. Se trata de unas obras aún no recepcionadas y que se encuentran en periodo de pruebas, cuyas luminarias cumplen con la normativa Starlight sobre contaminación lumínica y se debe establecer si son la causa de la aparición de ejemplares accidentados en la zona.

 

Desde el Servicio de Medio Ambiente se recuerda que, ante el hallazgo de fauna accidentada, es preciso dar aviso al 112 o agentes de autoridad. En ningún caso procede llevarse los ejemplares accidentados, ya que esto podría dificultar la investigación.

 

A finales del mes de octubre, la pardela aprovecha la oscuridad de la noche, sale de sus nidos y se dirige al mar guiada por la luz de la luna. Debido a la contaminación lumínica de las costas, se deslumbran y desvían de su trayectoria natural, dirigiéndose hacia las poblaciones, donde chocan con distintos obstáculos (farolas, luminarias, edificios, coches, etc) y caen al suelo. Aunque no hayan sufrido heridas, no son capaces de levantar el vuelo por sí solas, precisando ayuda para ello.

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